miércoles, 27 de julio de 2011

La gente tiene miedo...

"El miedo cultiva miedo"
- Byron Janis -

No mires por mucho tiempo a alguien
que la gente tiene miedo,miedo al desconocido,
a la malicia que pueda existir en su interior.

No le sonrías al niño aunque andes bien vestido
que la gente tiene miedo, de que se lo puedas quitar
La gente tiene miedo de los pasos que hay detrás
en la acera al caminar por la ciudad.

La gente tiene miedo, tiene miedo al ladrón
la gente tiene miedo, tiene miedo del extorsionador
la gente tiene miedo, tiene miedo del secuestrador
la gente tiene miedo, tiene miedo del violador
la gente tiene miedo, tiene miedo del golpeador

Ten cuidado cuando quieras brindar ayuda desinteresada
que la gente tiene miedo, no está acostumbrada
a la generosidad del corazón.
Mira que la gente tiene miedo al poner su coche en un cajón
no sabe si al hacerlo, le cairá algún ladrón.

Mantén tu distancia en las filas en el metro o en el elevador
que la gente tiene miedo que le robes la cartera del pantalón
Mira que la gente tiene miedo de salir a divertirse al bar
ya que las drogas y los sicarios dejan muertos al azar.

Asegúrate que la gente que conozcas, tenga tu número en el registrador
que la gente tiene miedo de que pueda recibir una extorsión
Mira que la gente tiene miedo de viajar por tierra
no vaya a ser que en el trayecto, les dejen sepultura.

La gente tiene miedo, tiene miedo a la desdicha
la gente tiene miedo, tiene miedo al temor
la gente tiene miedo, tiene miedo a la violencia
la gente tiene miedo, tiene miedo a la soledad
la gente tiene miedo, tiene miedo a la indiferencia

La gente tiene miedo y con razón...
en estos tiempos existe un saldo atroz
de personas fallecidas que confunden su corazón.
La gente tiene miedo y con razón...
pues una guerra que no entiende estalló en el exterior
que deja un saldo rojo en un país que va perdiendo su color.

La gente tiene miedo, la gente tiene miedo...
y tiene miedo con razón...


viernes, 22 de julio de 2011

Silencios que matan de a poco

“La obra perfecta de la agresividad es conseguir que la víctima admire al verdugo.”
- Victoria Sau -

Se llama Marcela Lagos, estudiante de la UNAM, se enamoró de un profesor llamado Arturo Noyola Robles. La relación resultó ser un caso más de violencia, de tortura psicológica hacia la mujer. Les dejo su testimonio:



Dividida. Así me sentía: una parte de mí, esa parte que lo amaba deseaba estar con él, mi parte inconsciente, mi lado sentimental; pero la otra mitad, la racional, deseaba alejarse de su violencia. Sí lo quise, sí… y lo amé más que a mí misma… lo amé sobre mí misma. Entonces no sabía bien cómo fue que comenzó la violencia y cómo llegué a permitir tanto sobajamiento para mi ser. Cuando volteé dentro de mí ya parecía demasiado tarde, ya estaba tan inmersa en eso, ya me tenía tan consumida, tan afectada, tan dañada por su abuso. Él realizó un trabajo impecable para lograr mantenerme ahí, y lo consiguió a través de conocer mis temores, mis debilidades, mis fantasmas.

Mucha gente me ha preguntado por qué seguí al lado de un hombre violento. Siempre respondí que porque lo amaba. Es verdad: lo amaba. Pero no sólo fue por amor, también fue la culpa que sentía al pensar que algo en mí lo había hecho enojar; la culpa que sentía al pensar que si me hubiera portado “bien”, nada de eso hubiera pasado. Él consiguió poner en mí la semilla de la culpa que me mantuvo a su lado: entonces debía soportar sus castigos: cachetadas, insultos, gritos e incluso silencios.

También se encargó de poner frente a mí el espejo de la realidad, como él decía. Se trataba de un espejo que sólo proyectaba lo que él quería hacerme creer y que le servía para mantenerme a su lado: ese espejo transformaba a la gente más cercana y querida por mí en algo despreciable, grotesco, maligno; ese espejo me mostraba a mí de la misma manera que a ellos, mientras que él aparecía como el único capaz de convertir la fealdad de mi alma en algo bello y respetable.

Sus palabras y argumentos me hicieron creer que mi vida lejos de él no era una vida que valía la pena ser vivida, según decía: yo, una puta —como le gustaba llamarme en sus cotidianos arranques de ira—, no tenía un futuro prometedor, no estaba rodeada de personas que fueran dignas de ningún respeto. Gran parte de mí creía lo que me decía… sólo una pequeña parte ponía en duda sus palabras. Debía estar con él, lo amaba; debía estar con él, con la única persona que hacía de mi vida jodida una vida digna; debía estar con él, pero me estaba consumiendo y lo sentía; debía estar con él, pero le temía.

Sin embargo, no era posible estar con él: mi cuerpo se debilitaba físicamente. Dicen que las palabras hieren más que los golpes y es verdad. Después de horas de abuso psicológico mi cuerpo quedaba agotado, sin fuerza para levantarme, como si me hubiera dado una golpiza, y sólo deseaba dormir. Todos los golpes que me dio —a pesar de que conservo la cicatriz en la muñeca derecha de una mordida que me hizo— sanaron; pero las heridas de mi alma… ésas siguen —aunque cada vez más debilitadas— como un eco.

Por mi temor, por mi sentimiento de culpabilidad, por mi amor, por mi angustia de saberme lejos de lo que creía que era lo único valioso que tenía, por todo ello permití tantos abusos sobre mí e incluso sobre mi familia. Le permití todo…TODO. Incluso le permití que su violencia llegara hasta el ámbito académico: respaldándose en su posición con profesor, mi tesis también llegó a formar parte de sus amenazas, de sus insultos, de sus humillaciones…

Sí, salió en el periódico. Sí, presenté una carta a la universidad.

Hasta que un día toqué el fondo del infierno y ese día grité, entre lágrimas, ayuda para salir. La espiral de salida es resbalosa, espinosa y engañosa; se debe subir con pasos firmes, lentos. Mi recuperación ha sido y seguirá siendo un proceso largo. La relación violenta en la que viví durante los últimos años es sólo una pequeña parte de la cola del monstruo que se ha alimentado de mis debilidades y me ha acompañado gran parte de mi vida: la inseguridad, el miedo al abandono y al rechazo, la necesidad de ser amada y aceptada por él, alguien que ante el público aparece como un hombre culto, respetable, admirable, encantador, pero que en la intimidad terminó siendo un hombre cruel y despiadado.

Cuando una va desplazando poco a poco sus límites al antojo del otro, al final termina entregando su propia vida a otra persona para que haga con ella lo que quiera. Hasta que parece demasiado tarde para gritar que no se tolerará un abuso más.

Sé que mi voz es la de muchas otras mujeres que por vergüenza o miedo no se han atrevido a denunciar o simplemente a hablar al respecto con personas cercanas a ellas. La violencia contra las mujeres crece y se fortalece con el silencio de cada una de nosotras. El hombre que abusó de mí emocional y físicamente se lo hizo a otra antes y a otra después mí. Y en ese sentido, el que le pega a una le pega a todas, no por simple empatía entre nosotras, sino porque se trata de conductas reiteradas entre los hombres que agreden mujeres. De no alzar la voz y gritar ¡¡YA BASTA!!, seguirán ocurriendo en la oscuridad y el anonimato.

Marcela Lagos.

Publicado en:

http://www.animalpolitico.com/blogueros-ladelcabaret/2011/07/22/el-silencio-cede/

Por Minerva Valenzuela

jueves, 21 de julio de 2011

Lo que me dejó el final de harry potter

No hay héroe en la soledad, los actos sublimes están
determinados siempre por el entusiasmo de muchos.
- Eliphas Levi -
 
Nunca fui fan de esta serie de libros, menos de las películas aunque lo admito, nunca me esforcé por leer alguno de ellos. Sin embargo, mi cinefilia me lleva por lo regular a ver películas que sé serán taquilleras y en el caso de Harry Potter, le quedó a la perfección esta etiqueta.

No me considero en lo absoluto muy exigente ni un gran crítico cinematográfico, por el contrario creo que soy realmente simple en este aspecto. La serie en si no me gustó mucho aunque un punto a favor es que, desde mi punto de vista; cada película fue mejor que su antecesora y en la última película de la serie, no fue la excepción.

Hay quienes piensan que las películas no dejan mensaje; yo opino que cada quién interpreta a su manera una película (y todas las cosas) y de ahí se desprende si hay o no un mensaje. Al mismo tiempo, si se llega a recibir un mensaje, sin duda puede diferir de lo que el director y/o el guionista quiso transmitir (si acaso existe la intención de transmitir algo).

Mi interpretación de algunas escenas de la película consiste en los siguientes puntos (que no son exclusivos de la película y algunos son sólo reafirmaciones de algo ya conocido por otros acontecimientos):
  • El mal suele verse más poderoso que el bien, pero al final el vencedor es inevitablemente el bien.
  • Aún en medio del caos, siempre hay tiempo para el amor.
  • El poder utilizado para beneficio propio, destruye.
  • El poder utilizado para beneficio de los demás, construye y fortifica a todos.
  • Subestimar a cualquier persona es una mala práctica, nunca sabemos que don, que sorpresa puede dar en el trayecto de una historia.
  • No todos los que parecen odiarte te odian en realidad, a veces hasta pueden llegar a quererte.
  • Salvar a tus enemigos de cualquier peligro puede convertirlo en tu aliado o simplemente hacer que deje de ser tu enemigo.
  • Cualquier héroe o persona, por más poderoso que sea, inevitablemente requerirá en cualquier momento de ayuda para lograr sus objetivos.
  • La amistad es el segundo poder más importante, después del amor.
  • Para renacer como alguien mejor, hay que matar los demonios que llevas dentro.
  • Para ser valiente, primero es necesario sentir miedo.
  • La gente que trasciende, vive también a través de los recuerdos, los hechos, los corazones de los demás.
Termina esta serie que pasará a ser clásica y deja nostalgia en muchos y alivio en otros, en lo personal no extrañaré la película o a los personajes, pero sé que para los verdaderos fans habrá nostalgia que habrán de curar volviendo a ver las películas o leer de nuevo los libros.

lunes, 18 de julio de 2011

Desapariciones...


¿Cómo se le habla al desaparecido, con la emoción apretando por dentro?
-       Rubén Blades -

Las desapariciones forzosas en nuestro país no es un tema nuevo ni exclusivo, hay muchos nombres, muchos rostros desconocidos de personas de todas las edades, todas las clases sociales y cualquier profesión que en un día cualquiera sin imaginarlo, dejaron de existir en la vida de su familia, de sus amigos, de gente que las quería.

Con la Guerra Sucia iniciaron las desapariciones, ocurriendo también por el conflicto de la matanza de Tlatelolco, pero fue en los 70’s cuando este concepto tomó mayor fuerza según leí. El concepto que encontré cita textualmente lo siguiente:

--
“Se conoce como desapariciones forzadas cuando se priva de la libertad a cualquier persona y ha sido provocada por cualquier persona o instancia que pertenece al gobierno.”
--

Hoy en día ya no solo existen este tipo de desapariciones (hechas por el gobierno), sino también las que son realizadas por grupos delictivos y tal vez son las que están tomado mayor fuerza. De acuerdo con la CNDH; de Diciembre del 2006 a Junio de 2011 existen más de 5 mil personas extraviadas o desaparecidas y éstas son tan solo las reportadas, no sabemos cuántas más por miedo y/o represión han sido sepultadas en la memoria y en la boca de gente cercana a ellas.

Las fosas de San Fernando, Tamaulipas con alrededor de 190 cuerpos, las fosas de Durango con alrededor de 220, son tan solo una muestra de la increíble forma de dejar de tener escrúpulos por parte de los criminales que llevan a cabo estos secuestros, de dejar de tener valor y respeto por la vida de los demás, respeto por la vida per se.

Ayer, 17 de Julio me enteré que en Apodaca N.L. secuestraron a 80 estudiantes de una secundaria y 20 en otra ¿Lo han leído en el periódico? ¿Lo han visto en las noticias? yo no, lo cual me llena de indignación puesto que demuestra el poder del miedo que se ha apoderado de la ciudadanía que no se atreve a denunciar o de los medios que son tapados, ya sea por la misma delincuencia o por el gobierno, es una situación atroz…

“Cada día es una nueva oportunidad” dicen muchas personas, lo que pasa es que la mayoría creemos que hay un mañana y por eso tanta desidia, tanta pasividad y actitudes de reproche ante la vida. Lo cierto es que no sabemos si hay un mañana o una hora después.

Con esto pretendo poner con algunos números reales lo que sabemos que existe, para que podamos palpar de una forma más verídica este tipo de acontecimientos y que no sabemos si hoy o mañana puede tocarnos ser parte de esta estadística que me deja sin palabras (toco madera), y a la vez invitar a que no esperemos a que pase a alguien cercano para sensibilizar a los demás, para apoyar cuando podamos a cualquier persona o grupo que haga un esfuerzo para que esto deje de suceder.

“Actuemos hoy, que la historia también la escribimos tú y yo”

lunes, 11 de julio de 2011

Hasta pronto Facundo...

" Amo tanto la vida porque me costó tanto gozarla " 
- Facundo Cabral -

En verdad tuviste una vida extrema Facundo, la sufriste y la gozaste como pocos...

¿Porqué te costó tanto gozar la vida? No sabía...

No sabía yo, un simple admirador tuyo; que tu padre te abandonó a ti, a tus 6 hermanos y a tu madre durante tu infancia. No sabía yo que fuiste pobre y que sufriste de alcoholismo en tu niñez, no sabía yo que estuviste en un reformatorio del cual escapaste y que perdiste a cuatro hermanos y que tú dijiste que fue de frio.

No sabía yo Facundo, que estuviste preso, que fuiste analfabeta hasta los 14 años, que un sacerdote te enseñó a leer y escribir y que por un vagabundo que te recitó el sermón de la montaña (Mateo 5, 1-12) te hizo renacer, no sabía que perdiste a tu mujer y a tu hija en un accidente aéreo y ahora comprendo esa frase tuya y mi admiración crece mucho más por ti.

Desde niño mostraste tu espíritu de lucha, al escapar de tu casa buscando empleo para tu madre que estaba desempleada, burlaste la seguridad presidencial y hablaste con Evita Perón y lo lograste, le dio empleo a tu mamá.

Te conocí con tu gran éxito "No soy de aquí, ni soy de allá", después te escuché con Cortez y supe que eras grande, que tu alma pedía paz para el mundo, el cual conocías bien con tu visita a 160 países aproximadamente y que tenías un excelente sentido del humor.

Por un amigo conocí tu reflexión "No estás deprimido, estás distraído"  y en verdad me tocaste el alma, porque me identifiqué mucho con tus palabras, con tu forma de pensar, de ver la vida, porque intento vivir esas palabras aunque a veces no puedo y me gana el coraje, la tristeza o la impotencia por lo que se vive en este país y en muchas otras naciones: la desigualdad, la pobreza, la guerra, la injusticia, el narcotráfico y muchas cosas más... pero como tu mismo dices: tengo un corazón, un alma, un cerebro y sería torpe ser desdichado, una pérdida de tiempo no ser feliz en esta vida tan corta.

Quien te mató, mató tu cuerpo y te dejó libre el alma, para irte con quienes tanto admirabas: Ghandi, La Madre Teresa, Borges, Atahualpa, Whitman ente otros, me entristece como a muchos tu partida porque aún te queríamos aquí escuchando en vivo tu música, tu voz, tus pensamientos y chascarrillos... te lloramos muchos en todos los pueblos hispanos de seguro pero también seguro estoy que ya eres inmortal, que serás leyenda y que tu legado de paz y amor a la vida se transmitirá por generaciones.

Gracias Facundo por tu vida, por lo que nos transmitiste a los que tuvimos el privilegio de conocer tus canciones y tus pensamientos y porque sé que muchos más te conocerán aún ahora que tu cuerpo ya no está moviéndose entre nosotros.

En verdad tuviste una vida extrema Facundo, la sufriste y gozaste como pocos... hasta pronto.